martes, 16 de octubre de 2012

Indígenas del Uruguay




Características generales de los primeros pobladores del Uruguay:
*Poblamiento tardío - Alrededor de 12.000 años de antigüedad.
*Cazadores y recolectores (Depto. de Artigas)
*Agricultores primitivos (Depto. de Río Negro)
*Pulido de la piedra (Boleadoras, Morteros y Rompe-cabezas)
*Trabajos con otros materiales (huesos, madera, cerámica)


Desde el punto de vista de la población aborigen que ocupó en épocas anteriores al descubrimiento del Río de la Plata, el actual territorio del Uruguay debe ser considerado integrándolo en un área más extensa, configurada por las planicies que abarcan las cuencas de los grandes ríos Paraná y Uruguay desde sus fuentes en el sur del Brasil actual y sus afluentes, principalmente el Río Negro.
Esas poblaciones indígenas son todas ellas integrantes de un gran grupo étnico y lingüístico al que se designa como “guaraní-tupí”, del cual en realidad se conoce bastante poco.

Por lo general se distingue entre los pueblos que habitaban el continente americano antes del descubrimiento, haciendo una diferenciación según su grado de desarrollo cultural.
En un grado más primitivo, se sitúan los pueblos indígenas que permanecían en el nivel de los que procuraban su sustento mediante la caza, la pesca o la mera recolección de frutos y vegetales silvestres, y que generalmente no se asentaban en un lugar, al menos en forma permanente o muy duradera; por lo que eran nómades. Eran pueblos que no tenían un orden social estructurado, con alguna forma de autoridad central, sino que por lo general conformaban agrupamientos al nivel de la horda o de la tribu; ni una religión o creencias de carácter sobrenatural evolucionadas, con dioses plenamente identificados, sino que asigaban índole religiosa a las fuerzas naturales que se les imponían.
No conocían los metales, por lo cual todo sus instrumental, ya fueran armas o utensilios, eran de piedra o de ramas; utilizando para confeccionar instrumentos para raspar o punzar, una piedra cristalizada, la sílice, trabajada por percusión para construir bordes afilados.
En consecuancia, no poseían armas mucho más evolucionadas que las resultantes del empleo de ramas de árboles o piedras, y el arco y las flechas.
Habían llegado a dominar el fuego, que utilizaban para calentarse en tiempos de frío y para cocinar sus alimentos; También parece - atendiendo a algunos hallazgos arqueológicos - llegaron a disponer algunos elementos de cerámica de uso doméstico, como ollas, vasijas y algunas urnas funerarias. Por supuesto, no conocían la escritura.
Hasta que los europeos no introdujeran el ganado vacuno y caballar, la fauna autóctona no comprendía casi animales de cierto porte y utilidad; con la relativa excepción de los avestruces, que se supone cazaban empleando las boleadoras: juego de tres esferas de piedra atadas a una especie de cordeles unidos en el otro extremo, teniendo en la mano el cual eran giradas en el aire y luego lanzadas para enredar las patas del ave corredora, incapaz de volar. Otras especies que podrían haber cazado, pueden mencionarse la perdiz, la nutria, o el capincho.
En cuanto a los vegetales, al parecer utilizaban en su alimentación algunos frutos silvestres que proveía la poco variada flora autóctona, entre los que se menciona habitualmente el burucuyá, el arazá, la pitanga y el butiá.
Casi no usaban vestimenta, por lo que cabe presumir que la piel y plumas del avestruz — y excepcionalmente de otros pequeños animales silvestres — fueron casi los únicos elementos con que contaron para confeccionarse abrigos y cubrir sus precarias viviendas; por lo menos hasta que dispusieron de los cueros vacunos. Obviamente desconocieron el comercio, ni siquiera al nivel del trueque.





En realidad, casi nada es posible conocer de ellos en relación a épocas anteriores a los siglos XV y XVI, cuando llegaron los españoles. Los únicos rastros que quedaron de ellos - especialmente en el actual territorio uruguayo - son algunos yacimientos arqueológicos compuestos sobre todo por puntas de lanzas y esferas de boleadoras hechas de piedra granítica, y algunos restos de utensilios cerámicos primitivos.
Por otra parte, la colonización de las zonas del Río de la Plata no tuvo inicialmente las características de explotación territorial y económica que, en otras zonas del continente americano. De tal manera, se conoce que existían diversos agrupamientos que pueden considerarse de carácter tribal, localizados en diversas zonas del territorio antes mencionado:
Los Guaraníes - que al parecer formaban el tronco originario - habitaban las zonas semiselváticas de lo que hoy es el Paraguay; aunque al llegar los españoles los había en la zona del norte el actual Uruguay, del actual Estado brasileño de Río Grande del Sur y la región de la actual Provincia de Buenos Aires.
Otra tribu, los Guyanás ocupaban los territorios comprendidos entre la laguna De los Patos, y el sur del Río Uruguay a partir de sus fuentes, hasta el cauce curvado hacia el norte y el oeste de su afluente el Río Ibicuy; en el sur del Brasil, hacia donde parecen haber sido desplazados por migraciones guaraníes provenientes del oeste.
Propiamente en el actual territorio uruguayo se encontraban la tribu de los Chanás, sobre la costa del Río de la Plata y siguiendo el curso del río Paraná en la actual mesopotamia argentina. En el territorio actual del Uruguay, habitaban ambas costas del Río Uruguay en su curso inferior, el delta del Río Negro, y costas del Río de la Plata.
Fronterizos con ellos hacia el norte, el principal grupo indígena que poblaba ese territorio este de la mesopotamia argentina a ambos lados del Río Uruguay, eran los Charrúas que dentro de actual territorio uruguayo ocupaban el área al norte y al sur del Río Negro, y se acercaban a la costa en el actual Departamento de Rocha. La costa argentina del Río Uruguay al norte de la desembocadura del Río Negro, la ocupaban los Minuanes. La zona de los actuales Departamentos de Río Negro y Durazno era ocupada por la tribu de los Yaros; en tanto que los Bohanes ocupaban aproximadamente los Departamentos de Paysandú y Salto, y los Guenoas la zona de los Departamentos de Tacuarembó, Treinta y Tres y Cerro Largo.
Se considera de tanto los yaros, como los guenoas, bohanes y minuanes eran grupos de los propios charrúas. Lo cierto es que hacia la iniciación de la época colonial habían quedado prácticamente confundidos con ellos; del mismo modo que en los primeros tiempos de la colonización, empujados por los colonos entre otros motivos, se fueron desplazando continuamente de sus asentamientos originarios y por lo mismo confundiéndose cada vez más, por lo que usualmente se les ha designado genéricamente como charrúas.

Los Guaraníes Los pueblos guaraníes eran numerosos en la época precolombina, y ocupaban un área extensa, en el norte del río Uruguay, actuales zonas de la Provincia de Sante Fé Misiones y Chaco (Rca. Argentina), Paraguay y sur del Brasil (Río Grande del Sur, aproximadamente); y también territorios costeros de la orilla sur del Río de la Plata y del Océano Atlántico.
Eran comparativamente más adelantados que los demás indígenas del oriente sudamericano, habiendo alcanzado a realizar algunos cultivos rudimentarios - nada cercano a la agricultura del maíz de los incas peruanos - a confeccionar mejores utensilios, acondicionar las pieles y cueros, a hilar y tejer algunas fibras como probablemente el algodón, y a navegar habilmente los ríos y lagunas. También criaban algunos animales de utilidad alimenticia; y en sus aldeas existió cierto principio de división del trabajo, especialmente en las habilidades artesanales.
De los pueblos indígenas de esta parte del continente, son los que han dejado más huellas hasta los tiempos actuales, especialmente en nombres de lugares.

*Eran cultivadores, vivían en aldeas
*Utilizaban como instrumentos de labranza azadas y palos
*Cultivaban maíz, trigo y calabazas
*Domesticaban animales e hilaban el algodón
*Colocaban sus muertos en urnas de cerámica
*Creían en un ser superior, al cual llamaban “Tupá”; y practicaban la antropofagia ritual







Los Charrúas Provenientes al parecer de la zona pampeana, ocupaban un área cercana al Río de la Plata, actuales Departamentos de Rocha, Maldonado y Montevideo, aproximadamente; en tanto que en la costa de los actuales Departamentos de San José y Colonia estaban los chanás, provenientes del mismo tronco étnico. Por el oeste lindaban con los territorios ocupados por los yaros; pero hacia el norte se encontraban separados por una vasta zona desploblada, de los asentamientos más avanzados de los guaraníes que ocupaban el actual territorio sur del Brasil, hacia la cual fueron desplazándose progresivamente a medida que avanzaba la colonización y también como consecuencia de diversos movimientos militares durante la época revolucionaria.
Originariamente muy belicosos, se les atribuye haber dado muerte al navegante español Juan Díaz de Solís, cuando desembarcara sobre la costa en el viaje que comandaba, y que produjo el descubrimiento del Río de la Plata. Destruyeron todos los primeros establecimientos de los colonos, generalmente de construcción ligera; lo que produjo en buena medida que el territorio al oriente del Río Uruguay fuera dejado yermo por los colonizadores españoles afincados en Buenos Aires; y que solamente
Hernando Arias de Saavedra desembarcara allí unos cuantos ejemplares de ganado vacuno, para dejar que se reprodujera espontáneamente.
Por eso mismo, el territorio por el cual vagaban los charrúas no fue atendido, hasta que los portugueses fundaron la Colonia del Sacramento, llevando a que se decidiera construir una posición muy fortificada en la bahía de Montevideo, lo que determinó que los indios se alejaran de la costa, hacia el norte; absorbiendo y extinguiendo a las poblaciones de los yaros y los bohanes.
Posteriormente, con el progresivo asentamiento de colonos y el desarrollo de “estancias” ganaderas cada vez más hacia el norte, las poblaciones indígenas más rudas — que no se integraban en las actividades ganaderas ni se mestizaban — se mantuvieron en gran medida dentro de los altamente despoblados territorios; depredando los ganados y a menudo agrediendo a los pocos colonos.
Según parece, eran de fuerte complexión física, siendo su talla algo superior a la media de los españoles; generalmente delgados, y con un color de piel muy oscuro, ojos negros, y al parecer estaban dotados de excelente sensibilidad visual y auditiva. No tenían barbas aunque sus cabellos eran muy negros, aún en los ancianos, se mantenían espesos no obstante la edad; y los llevaban muy largos ya que no los cortaban, aunque solían atarlos con alguna especie de cordel, adornándolos con plumas, como también usaban vincha.
Su organización social era en grupos tribales, compuestos de una decena de familias, o poco más; y tenían un jefe o cacique, cuya principal función era dirigirlos en combate. Sus alojamientos consistían en simples tolderías, que construían con un armazón hecha con algunas ramas verdes de árboles, que curvaban hincando en tierra ambos extremos, cruzando unas con otras y colocando sobre ellas cueros de vaca, a donde penetraban por un escaso agujero. Normalmente iban desnudos, aunque en épocas de frío vestían algún cuero al que hacían un agujero para pasar la cabeza (antecedente del “poncho” gaucho); y solamente en los últimos tiempos usaron algunas telas obtenidas de los colonos. Carecían de todo aseo o costumbre de bañarse, por lo que exhalaban un verdadero tufo.
Considerando que casi todos los elementos de que se servían en la época de la colonización, provenían del ganado introducido por los españoles, es de suponer que antes de su llegada su cultura y condiciones de vida hubieron de ser totalmente primitivas.
Los caracteres principales de su grado de desarrollo pueden resumirse así: *Formaban grupos de cazadores, recolectores y “pescadores”
*Usaban como armas el arco, flechas, boleadoras y “rompe-cabezas”
*Practicaban un comercio primitivo
*Se agrupaban en familias y tribus
*No conocían la propiedad individual
*Tenían una división del trabajo por sexo y por edad
*Habitaban viviendas de juncos, ramas y cueros
*Reconocían la autoridad de un jefe o cacique, especialmente en el combate
*Usaban una vestimenta primaria, el “quillapi”
*Tenían creencias muy primitivas:
- el espíritu maligno “gualicho”
- en una vida de ultratumba, por lo que hacían enterramientos colectivos, los “cerritos de indios”
*Se practicaban mutilaciones en señal de duelo.
A estar a los relatos de Félix de Azara —- escritor naturalista español que estuvo en Montevideo a partir de 1781 y que siendo ingeniero de tierras fue auxiliar de Artigas en sus actividades como Capitán de los Blandengues — en su libro “Viajes por la América meridional”, su comportamiento cultural era muy tosco, sin que tuvieran una religión o adoraran alguna fuerza de la naturaleza; ni practicaran danzas o cantos. Sus gestos eran monocordes, sin que siquiera expresaran alegría con risas.
Hablaban una lengua particular, aunque derivada del guaraní; de sonidos sumamente guturales, que pronunciaban moviendo escasamente los labios y empleando preferentemente la garganta y la nariz.
Habían aprendido a cabalgar “en pelo” con habilidad y lo hacían armados con una larga lanza de caña tacuara que podía alcanzar a una longitud de unos 3 metros, en cuyo extremo solían colocar un elemento afilado, hecho con planchuelas de hierro, que al parecer habían obtenido en tratos con los incursores portugueses que venían desde el Brasil. También usaban flechas cortas que llevaban reunidas y colgadas a su espalda.
Generalmente rastreaban las partidas de milicianos españoles que se adentaban en el territorio, permaneciendo siempre en sus cercanías; aunque raramente les presentaban combate. Cuando lo hacían, atacaban al galope de sus cabalgaduras, profiriendo fuertes gritos y matando a todos los hombres, para conservar como prisioneros solamente las mujeres y los niños, a quienes integraban en su grupo.
Esta práctica dió motivo al argumento de una de las obras más valiosas de nuestra literatura, el poema “Tabaré” de Zorrilla de San Martín.
Por tal motivo, a pesar de su atraso cultural, durante cierta época causaron grandes dificultades a los colonizadores; y dada la imposibilidad de someterlos o asociarlos a la sociedad colonial, fueron siendo exterminados, tanto que en la época de las campañas libertadoras, quedaban apenas algunos cientos de individuos. Dice Azara que no eran más de 400.
El único ceremonial que se conoce que practicaban, era de carácter fúnebre. El muerto era conducido a una pequeña elevación del terreno, donde al parecer se inhumaba a todos los fallecidos, y se le enterraba conjuntamente con sus armas, ropas y demás objetos que le habían pertenecido; lo que originó los yacimientos arqueológicos charrúas conocidos como “los cerritos”.
A veces, parece que si el muerto lo había dispuesto así, se sacrificaba sobre su tumba a su caballo más apreciado. Las mujeres acostumbraban cortarse los cabellos en signo de duelo por la muerte de su padre, hermano, o esposo. E incluso, si el muerto era el marido, se cortaban una falange del dedo meñique o de algunos dedos más; por lo que dice Azara no haber visto ninguna mujer charrúa adulta que tuviera completos los dedos de sus manos.
Al parecer, ésa y otras prácticas de autoinfligirse lesiones, sería el origen de su nombre; ya que la palabra charrúa signicaba en lengua guaraní “los que se mutilan a sí mismos”. Eso también podría originarse en que, al decir de Azara, era costumbre que las madres perforaran el labio inferior de los hijos varones muy poco después de su nacimiento, para introducir en ese agujero un trozo de madera o “barbote”, que luego seguían usando durante toda su vida.
Se atribuye el exterminio de los últimos charrúas a una matanza efectuada por milicias al mando del Gral. Rivera; aunque en realidad, en la llamada “matanza de Salsipuedes” si bien murieron unos 40 indígenas sobre todo caciques, sobrevivieron alrededor de 300, principalmente mujeres y niños.
Sin embargo, las crónicas indican que quedaron con vida cuatro indios, de nombres Sanaqué, Tacuabé, su mujer Guyunusa y Vaimaca-Pirú; y que éstos fueron llevados prisioneros a Francia, exhibidos como ejemplares de una raza exótica y sus mascarillas incorporadas al Museo de Historia de París. También se afirma que Guyunusa tuvo una hija y que su padre Tacuabé logró escapar con ella, perdiéndose su rastro. Vaimaca-Pirú fué momificado, habiéndose devuelto su momia al Uruguay, recientemente. Estos son los individuos charrúas representados en una escultura existente en un parque de Montevideo, obra del escultor Edmundo Prati.

Los Chanás

Los chanás habitaban ambas costas del Río Uruguay en su curso inferior, el delta del Río Negro, y costas del Río de la Plata, actuales Departamentos de Colonia, San José y muy al sur de Montevideo y Maldonado; pero principalmente se extendían en la mesopotamia argentina (actual provincia de Entre Ríos), a lo largo de ambas márgenes del Río Paraná, desde la desembocadura del Río Paraguay hasta el delta y su unión con el Río Uruguay.
Poco se conoce de ellos, salvo que eran básicamente pertenecientes al mismo grupo de los charrúas; aunque tenían algunas peculiaridades. Eran un pueblo seminómade, que se instalaban en aldeas costeras de lagunas o ríos; los que navegaban en canoas construídas con troncos de árboles, y en los que pescaban; en algunas regiones del área del Río Paraná iniciaron algunas actividades de cultivo; fabricaban una cerámica dotada de mangos y decorada, y parece que habían desarrollado algún comercio con los guaraníes.
Al igual que los otros indígenas de la zona, parece que solamente comenzaron a utilizar algunas vestimentas cuando los europeos introdujeron el ganado del cual obtener cueros; y también rudimentarias telas de algodón que serían de origen guaraní, dado que esa planta crece en los territorios cálidos del norte. Los restos arqueológicos y cerámicos sugieren un grado de avance ligeramente superior al de los charrúas.

Bohanes, Guenoas y Yaros
Se trata de tres tribus menores, que - al igual que los minuanes - se consideran muy cercanas a los charrúas. Originarios al parecer de la zona actualmente argentina de Entre Ríos, fueron desplazándose hasta ocupar los territorios comprendidos entre los afluentes del Río Uruguay al norte del Río Negro, y al sur del Río Ibicuy; en que se encontraban a la llegada de los españoles.



El Arte Indígena en Uruguay








Sucede al visitar las exposiciones de Arte Indígena, la mirada se modifica. Aquellas reproducciones de los libros adquieren en el encuentro con los originales del museo una enorme emoción , objetos líticos (puntas de lanza, anzuelos, raspadores, rompecocos, morteros boleadoras, ornotolitos, zoolitos, piedras grabadas), trozos de alfarería (jarras, escudillas, pipas, abalorios,campanas antropomorfas), collares de caracoles y punzones de hueso.













miércoles, 26 de septiembre de 2012

EL CORAZÓN, FACTORES DE RIESGO


Semana del corazón

¿Sabías que tres de los factores de riesgo cardiovascular: la obesidad, el colesterol alto y la hipertensión (presión alta), pueden reducirse con una dieta cardiosaludable?

Incluya numerosas frutas y verduras en su dieta diaria.
Tome cereales, especialmente integrales.
Elija productos libres de grasa: aves sin piel ni grasa, carnes magras, pescados…
Tome, preferentemente, aceite de oliva virgen.
Busque un equilibrio entre el número de calorías que ingiere cada día con la cantidad que utiliza en su actividad diaria. Tenga en cuenta su tipo de trabajo y estilo de vida; si es sedentario quema menos calorías.
Limite el número de comidas con alimento cero y altas en calorías: bebidas gaseosas, golosinas…
Reduzca el consumo de productos con grasas hidrogenadas (están muy presentes en alimentos precocinados e industriales).
Modere la ingesta de sal. Para potenciar el sabor utilice especias.
Controle el número de bebidas alcohólicas. (Fuente: "Fundación del corazón")

¿Comer rico y saludable a la vez, es posible?
¡Sí!
Les dejamos un enlace para que puedan acceder a este excelente boletín.
Los autores son: 

SERGIO PUGLIA - Gastrónomo

SONIA NIGRO - Nutricionista. Prof. Adj. Nutrición Clínica. Nut. de Unidad A - Diagnóstico, prevención y tratamiento de la Ateroesclerosis. Ex Presidente de la Sociedad Uruguaya de Obesidad.
http://www.cep.edu.uy/archivos/PAE/semana_corazon.pdf


XXI Semana del Corazón en Uruguay – 23 al 30 de Setiembre 2012 Día Mundial del Corazón -29 de Setiembre de 2012


Un mundo, un hogar, un solo corazón

La Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular se une al mensaje de la Federación Mundial del
Corazón y celebra la XXI Semana del Corazón en Uruguay bajo el lema “Un mundo, un hogar, un solo
corazón”.
Continuando con el tema de 2011 sobre salud cardiovascular en el hogar, en 2012 se abordará la
prevención de las enfermedades cardiovasculares en mujeres y niños debido a que
- Comúnmente se considera la enfermedad cardiovascular como una enfermedad de “personas
mayores” y una enfermedad en el “hombre”.
- Las mujeres subestiman su riesgo de enfermedad cardiovascular, a pesar de que casi la mitad de los
17,3 millones de muertes anuales en el mundo se producen en mujeres.
- En Uruguay fallecen más mujeres que hombres por esta causa, y a su vez para la mujer es la primer
causa de mortalidad muy superior a la de tumores
- Los niños están particularmente en riesgo ya que tienen poco control sobre su medio ambiente y
hay un desconocimiento de la sociedad que los problemas relacionados a la salud cardiovascular
comienzan en esta etapa. A menos que se tomen medidas para permitir la actividad saludable del
corazón desde la infancia, los niños de hoy estarán en mayor riesgo de padecer una enfermedad
cardiovascular más adelante en la vida.
Sugerencias para la planificación de la Semana del Corazón
 Procurar establecer el mayor número de alianzas y lazos de cooperación con instituciones,
organizaciones y fuerzas vivas de cada localidad (en especial con el sistema educativo básico, medio
y superior.)
 Procurar recursos locales tanto humanos como económicos para poder implementar las acciones
promocionales.
 Seleccionar actividades con objetivos bien definidos promoviendo un compromiso a mediano y
largo plazo. Este año centraremos también con acciones en la promoción de la actividad física y la
alimentación saludable sin olvidar la importancia de la medición de la presión arterial desde los 2
años de edad  y la cesación del tabaquismo.
 Preparar un calendario de planificación con actividades para cada día de la semana.
 Continuar con la enseñanza del masaje cardíaco y uso del desfibrilador externo automático (DEA)
para la prevención de la muerte súbita. 
 Evaluar las metas propuestas
 Documentar las actividades desarrolladas, las que pueden ser elevadas a la Comisión para difusión
desde de su sitio web y hacia los medios masivos de comunicación.
 Realizar actividades demostrativas, que sirvan como estímulo para que luego se adopten en la vida
cotidiana.
¿Por qué es importante celebrar la Semana del Corazón?
Se busca que la población se informe, participe, reflexione y adopte hábitos saludables de vida.
Cada año son más los uruguayos que se adhieren a esta propuesta participando activamente en diferentes
demostraciones: actividad física, alimentación saludable, reuniones científicas, talleres, cursos, etc. Actividades sustantivas a tener en cuenta
Control médico periódico
Conocer nuestras cifras (colesterol, índice de masa corporal, presión arterial) y evitar el tabaquismo.
Adecuada alimentación
Actividad física en forma regular
Lugares sugeridos donde se podrían realizar actividades promocionales:
 Movilizaciones comunitarias
 Lugares de trabajo
 Centros educativos
 Servicios de salud
 Medios de comunicación

CUÍDATE REALIZA EJERCICIOS Y COME SANO

SEMANA DEL CORAZÓN


ANALIZAMOS EL AFICHE 2012  CLIQUEANDO EN

http://www.cardiosalud.org/